Avisar de contenido inadecuado

El temor es castigo

{
}

  

 

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.” 1 Jn 4:18

 

Como seres humanos todos tenemos ciertos temores o miedos que nos intimidan. El temor ha llegado a ser uno de los principales motores para la sociedad. Especialmente en el mundo en que vivimos, es un mundo intimidador lleno de violencia, hambre, crisis, amenazas nucleares, economía, tsunamis, terremotos, etc. por supuesto que todas estas son amenazas reales y latentes. El temor es real, pero la biblia dice:

 

…porque el temor lleva en sí castigo.

 

Yo no lo digo, lo dice la biblia, la verdadera palabra de Dios. El temor es un resultado en si, no es la causa raíz del problema. Nuestra sociedad es cada vez más temerosa a todos estos acontecimientos y muchas veces con absoluta razón. ¿Pero cómo debe ser mi actitud ante estas amenazas?

 

Tristemente lo puedo decir y sin juzgar a nadie, el temor es un castigo auto-impuesto en la mayoría de los casos. La gente cristiana está sufriendo de ignorancia en todo el mundo, por conocer poco a Jesucristo. Otro ejemplo puede ser que se tiene miedo de falsos profetas, falsas doctrinas, falsas enseñanzas y su ignorancia los hace cometer errores.

 

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;” 1 Jn 4:1-2

 

 

La mayoría de los cristianos juzgan como falsas las enseñanzas que no entienden. Mi biblia dice claramente que los falsos profetas o espíritus engañadores son aquellos que niegan que Jesucristo es el hijo de Dios y se hizo hombre para morir por absolutamente todos los pecados de la humanidad. Muchos cristianos pierden el tiempo y muchas bendiciones al cerrarse y al confesar algo que no entienden. Se conforman con que su pastor o maestro les enseñe sin ellos mismos escudriñar la biblia.

 

¿Pero porque pongo este ejemplo? Porque así es el temor, la mayoría de las veces llevamos un temor infundado e ignorante. Dios no pone, ni manda ese castigo a los hombres. Es algo infundado. Cristo es amor y donde hay amor, no hay temor, porque el perfecto amor que es Cristo, echa fuera el temor.

 

 

Muchos de esos temores son imaginarios y tomamos esos miedos y nos dejamos conducir completamente por ellos a veces sin darnos cuenta. Dios puso el temor como un instinto y un medio de protección, pero muchas veces nuestros instintos también nos pueden engañar. Dios nunca diseño el instinto del miedo para que nos dominara y nos castigara. ¿Hasta dónde estas llevando tus miedos? Somos nosotros mismo por desconocer la verdad de la palabra de Dios que escogemos sufrir con miedos infundados.

 

 

 

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…

 

 

 

El amor que Dios nos dio a través de su hijo Jesucristo, nos basta para escoger no tener miedo o temor a ninguna amenaza. Cuando entiendes la grandeza del amor de Dios, te das cuenta que Dios es más grande y su bendición es más grande que cualquier amenaza. El activar tu fe, activa la protección sobrenatural de Dios, pero es la fe en el Dios todo poderoso que podemos ver su protección y sus cuidados.

 

 

Uno de los principales motivos por los que el temor se arraiga en las personas, es porque maximizamos el problema o las amenazas (esos mismos temores). Pero por otro lado minimizamos el poder de Dios y su obra en la cruz. Podríamos decir que justificamos la razón por la que es correcto que sigamos teniendo temor. El perfecto amor solo se encuentra solo en Jesucristo, en escuchar su voz y experimentar su amor. El perfecto amor se llama Jesucristo y si tú tienes a Jesucristo, tienes el amor de Dios a tu favor. Pero cuando te desenfocas de esta realidad permites que el temor gane terreno frente a la verdad. Sin saberlo puedes estar escogiendo al miedo antes que a Dios.

 

Puedes hablar con el perfecto amor, se llama Jesucristo y dile: “tu sabes cuál es el perfecto amor, ayúdame a experimentar este amor perfecto”. ¡Ayúdame a conocerte más!

 

 

 

…De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”

 

 

 

¿Ves como el temor puede ser un auto-castigo?. Simplemente Dios tiene poder y su poder se ve bloqueado por nuestra ignorancia al aceptar el temor y ver mas grande la amenaza que al mismo Dios. Es decir el amor echa fuera el temor, pero lo contrario también es verdad, el temor echa fuera el amor. ¡No pueden coexistir!

 

 

La persona que teme o es atacada constantemente por el temor, necesita entender la obra completa de Jesucristo en la cruz. ¡Las amenazas vendrán pero no prosperaran!. Todos recordamos la historia de David y Goliat. Todo el pueblo estaba atemorizado por un gigante llamado Goliat. Goliat era real, pero el poder de Dios también es real. Dios quería derrotar a Goliat pero lo hizo a través del joven David. ¿Que nos enseña esto?. ¿Qué David era especial?  Claro, como tú y como yo.

 

 

“Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.” 1 Samuel 17:37

 

 

 

David conocía a Dios a través de sus propios conflictos y amenazas sufridas en su entorno. Esta vez, David se paro delante del gigante y le dio una palabra de aliento…  

 

 

“Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.” 1 Samuel 17:45-47

 

No me importa cual sea tu gigante. Para Dios no hay gigante a su lado. ¡El es el gigante que esta de tu lado! Goliat parecía el gigante, mas sin embargo David conocía el poder del verdadero gigante. ¡Jehová de los ejércitos! David fue lleno de ese perfecto amor y pudo declarar estas palabras. ¿De donde provenía ese valor?

 

Delante de tu gigante “el temor” tú eres David.  ¡Tú también lo puedes hacer!, llénate del perfecto amor y declara su palabra a tu favor.  En el pasaje anterior vemos el Espíritu de Dios hablando a través de su siervo David con valor y seguridad. Cualquiera pudo pensar que eran palabras de David, pero David fue el instrumento de Dios para dar a conocer públicamente, esta gran verdad:

 

 

“Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla”

 

 

 

Dios quiere que sepas que la batalla es de él. ¡No te intimides por el gigante! Solo llénate del poder y del amor perfecto de Jesucristo y pronuncia las palabras que él te dé cuando estés en su presencia. Dios quiere que sepas que él se toma tus luchas y tus batallas de manera personal. ¡No importa cuál sea tu lucha! Tus palabras serán como una piedra directa a la frente del enemigo. Dios quiere que sepas que la puntería no es tuya, la puntería es de él, ¡solo lanza la piedra!.

 

 

 

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.” 1 Jn 4:18

 

Cuando estas lleno del amor de Dios no hay arma pequeña, ni guerrero pequeño. Es Dios perfeccionando su amor en ti. Haciéndote uno más de sus valientes. Cortaras la cabeza del enemigo con la palabra de Dios. No importa tu gigante. ¡Está destinado a perder!. Dios esta de tu lado y te dará la victoria.

 

Comienza a ver las cosas desde la perspectiva de Dios. No desde tu propia perspectiva.

 

¡El temor simplemente se echa fuera! Ya esta derrotado. ¡No tiene parte ni suerte en tu vida!

 

Oremos; Padre hoy me lleno de este amor perfecto, sabiendo que estoy bajo tu cuidado y protección. Hoy decido confiar en tu palabra. Tu palabra dice que nada nos arrebatara de tu mano. Tu palabra dice que escudo y adarga es tu verdad. ¡No temeré el terror! ¡Con tus plumas me cubrirás y debajo de tus alas, estaré seguro! Te doy gracias por tu amor y la salvación ganada en la cruz. Gracias por tu sangre derramada en la cruz. ¡Mi bienestar está cubierto por tu sacrificio en la cruz! ¡Mi sanidad y mi salud está cubierta con el pago de tu sangre! Ahora recibo el gozo y la paz completa de ser un hijo tuyo. Soy bendecido, en el nombre de Jesus. Amen.

 

  

¡Bendiciones guerrero de Dios!

 

 

abdielsalas@live.com    

 

Abdiel Salas

{
}
{
}

Deja tu comentario El temor es castigo

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.