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Sembrando Felicidad

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Es muy común escuchar acerca de las siembras y las cosechas en cualquier tipo de semilla, fruta o vegetal. Pero en el ámbito espiritual se nos hace muy difícil entender cómo funciona una siembra y una cosecha espiritual. Somos muy dados a materializar todo porque simplemente vivimos en un mundo material que si vemos y un mundo espiritual que no vemos. Por lo tanto se nos dificulta la conciencia de lo espiritual. El salmo 126 es una oración, es un cantico, pero al mismo tiempo es historia y profecía. Profecía para ti, Veamos:  

 

Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion

Seremos como los que sueñan.

Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza;

Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.

Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev.

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;

Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas. Salmo 126

 

Setenta años estuvo el pueblo de Israel sitiado en cautividad y muchos fueron llevados cautivos a Babilonia, de esto se escribió mucho en la Biblia. Estos setenta años tienen un sentido profético en el ámbito espiritual. Imagínate setenta años viviendo en cautividad. Yo me imagino a los pequeños y jóvenes de la época “acostumbrados” ya a la cautividad. Habían transcurrido algunos años y algunos de ellos habían nacido en esa cautividad hasta que se cumplieran los setenta años. Muchos ya no sabían lo que era vivir en libertad. Muchas costumbres y tradiciones habían sido eliminadas y casi erradicadas por la cautividad, el templo totalmente destruido. Una devastación tremenda había sacudido a las ciudades de Israel. ¡Había una opresión por parte del gobierno predomínate de la época!. Era difícil vivir en esa situación.

Lo peor que nos puede pasar como creyentes hijos de Dios es acostumbrarnos a vivir en la ruina, en la destrucción, en la devastación, en la cautividad y opresión. Más sin embargo muchas veces nos acostumbramos y aceptamos la ruina como una manera de vivir. No nos damos cuenta que lentamente caemos en la cautividad y en la ruina espiritual. No nos damos cuenta de los tiempos en que estamos viviendo y lo que Dios quiere hacer. Pero para el pueblo de Israel no era la primera vez, ya habían estado en Egipto cautivos por 400 años. 400 años no fueron suficientes para aprender a no caer de nuevo en cautividad.

Dios en su infinito amor y misericordia nos puede revelar lo que sucede en el ámbito espiritual actual y porvenir. El profeta Daniel fue un claro ejemplo de cómo Dios le reveló a él los detalles del presente y del futuro en el ambiente político y espiritual. Daniel fue usado grandemente en la interpretación de sueños y enigmas. ¡Dios le reveló aun los últimos tiempos!

Así este Salmo 126 tiene una connotación profética e histórica por lo que paso en su época y actual por los acontecimientos por venir. En un sentido estricto, esto ya tuvo lugar durante la cautividad de Israel en los años 500/600 antes de Cristo. Pero también es algo que va a suceder con el pueblo de Israel en los últimos tiempos. Hablando del Salmo 126 este salmo puede cobrar vida y suceder en nuestra persona, familia, Iglesia, comunidad y País.

** Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion

Seremos como los que sueñan.**

Otra versión más apegada al original dice: “Cuando Jehová quito la cautividad de Sion, pensábamos que estábamos soñando”. Piensa en las aéreas de tu vida que están en cautividad, piensa en las áreas que se están desarrollándose en tu vida pero que todavía no están dando frutos. Piensa en la áreas de tu vida donde no has podido avanzar y están como detenidas en el tiempo. A Daniel se le dieron muchas visiones y también las revelaciones de estas visiones y sueños. Gracias a esas visiones y sueños revelados el pudo gozar de bendiciones. ¡El pago un precio!

** Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza;

Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.**

Hay cadenas espirituales que no vemos, hay ataduras espirituales que no comprendemos, hay cautividad espiritual en la vida de las personas, familias y comunidades que no dejan avanzar. Pero cuando esta cautividad se rompe, cuando estas cadenas se rompen pasa algo maravilloso en la vida de la persona o familias.

“Yo profetizo hoy para la persona que está en cautividad ahora mismo: “Tu vida no será igual cuando se rompan las cadenas de cautividad, grandes cosas hará Dios en tu vida… y estarás alegre”

Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.

Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev.

Mucha gente vera la grandeza de Dios en tu vida, la alegría y el gozo inexplicables se harán notorios en tu vida. ¡Es posible una alegría tan inmensa de parte de Dios!. Cuando el quita la cautividad de las personas o familias. Hay áreas en la vida que no nos dejan ser feliz, hay áreas en la vida que impiden el gozo de Dios. Esas áreas están en cautividad y cuando son desatadas viene con esa libertad entonces hay una alegría y un gozo inexplicables. Alegría que viene de todas partes como arroyos, no hay lugar para la tristeza. ¡Simplemente la alegría brota al ver la grandeza de Dios!

 

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

 

Pero hay un precio que pagar, hay una siembra que hacer antes que cosechar el regocijo. Esa siembra se hace en lo espiritual. Jesus dijo en una ocasión, “el que no naciere de agua y del espíritu no puede ver el reino de Dios”

Tal vez tú te has preguntado que quiso decir Jesus cuando dijo es necesario nacer de agua. ¿Cuántas veces has llorado por tu pecado, por tu ruina? ¿Cuántas veces has llorado por el mal que te rodea? ¿Cuántas veces has llorado por un hijo(a)? ¿Cuántas veces has llorado por una situación lastimosa o injusta? ¿Cuántas veces has sembrado en lo espiritual con lágrimas al ver con tristeza como se pierde la gente en el pecado? ¿Cuántas veces has llorado por tu ciudad? ¿Cuántas veces has llorado por tu País? ¿Por tu familia? ¿Por tu hermano (a)? ... pidiendole a Dios por ellos. Pidiendo a Dios misericordia. !Piedad!

¡Esas son siembras espirituales que tendrá su gran cosecha!.

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

Cuando llegue esa cosecha será con regocijo y con alegría que hará olvidar el sufrimiento. Hay un precio que pagar, y ese precio son las lagrimas. Cuando lloras por tu situación, por la situación de tu país, familia o ciudad. Es un precio, pero estas sembrando y tu lagrimas florecerán, darán fruto.

 

 

Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;

Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

 

Así se siembra, pero se cosecha con gran gozo y alegría. Trayendo el fruto de la aflicción de  tu alma. Así lo hizo Jesus y fue profetizado por Isaías. Tú y yo somos el fruto de la aflicción de Jesus en la cruz:

 

Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho. Isaías 53:11a

 

Sembremos en aflicción, sembremos en dolor, sembremos en angustia por el pecado de la humanidad. Por los perdidos, por la tragedia humana de miles que se pierden sin Cristo y sin Dios.

 

¡!Veras el fruto de la aflicción de tu alma y quedaras satisfecho!!

¡!Veras el fruto de la aflicción de tu alma y quedaras satisfecho!!

 

Dios te bendiga, te invito a sembrar en el espíritu.

 

¡Bendiciones de lo alto!

Abdielsalas@live.com

 

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