Avisar de contenido inadecuado

¿Que es la santidad?

{
}

 

Antes que nada déjame decirte que es un error asociar la santidad como algo libre de contaminación o de pecado que se gana con esfuerzos propios. La palabra santo significa, separado, especial, apartado y casi siempre pensamos que la persona se gana el titulo de santo por sus esfuerzos. La mente humana siempre lo relaciona directamente con el pecado y con esfuerzos propios. Mucha gente inclusive venera a las personas como si ellas hubieran ganado esa santidad. Hablando según la ley, gran parte de la santidad si se lograba por medio de esfuerzos propios, de hecho había leyes para santificarse por parte de Dios. Ahora con el nuevo pacto antes que nada hay que desasociar los esfuerzos humanos a la santidad. Bajo el nuevo pacto estamos en el entendido que el viejo pacto o sea la ley nos guia siempre a Cristo. Eso lo dice claramente Pablo en:   

 

“Así que la ley vino a ser nuestro guía encargado de conducirnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe”. Gálatas 3:24

 

En otras palabras todo esfuerzo humano nos debe guiar a reconocer que sin Cristo nunca lo lograríamos. Esto quedo comprobado por cientos de años en el antiguo pacto donde la gente nunca pudo ser salva por sus esfuerzos de la ley, pero por la obediencia a esas leyes quedaban exonerados y el precio lo pagaria Cristo mas adelante. Hoy en día la santidad es un tema que muchos predican desde pulpitos y no entienden que la santidad solo se alcanza con la ayuda de Cristo. Es decir sin Cristo es imposible, sin el nuevo pacto de santidad es imposible. Pero muchos religiosos ponen cargas pesadas a los feligreses pidiendo que hagan un esfuerzo por ser santos.

 

Cualquier mensaje predicado desde el pulpito pidiéndole a la gente que sean santos y que no pequen más, es equivalente a predicar la ley. Vivirán muchos años para darse cuenta que con sus esfuerzos nunca lograran la santidad. La ley cosecha muerte y el mensaje dirigido a lograr la santidad por medio de esfuerzos propios es regresar a la ley y sembrar y cosechar muerte.

 

“Y tomarás el aceite de la unción y ungirás el tabernáculo, y todo lo que está en él; y lo santificarás con todos sus utensilios, y será santo”. Éxodo 40:9

Los utensilios a pesar de ser nuevos, de ser vasijas, no eran santos, fueron santos hasta que Moisés siguió las instrucciones de Dios y se hizo el procedimiento de santificación. Una vez hecho el procedimiento dictado por Dios los objetos y el tabernáculo fueron declarados santos.

 

“Ungirás también el altar del holocausto y todos sus utensilios; y santificarás el altar, y será un altar santísimo. Asimismo ungirás la fuente y su base, y la santificarás”. Éxodo 40:10-11

 

Acto seguido el altar fue declarado un lugar santísimo, un grado mal alto de santidad. La santidad no depende de esfuerzos humanos depende de lo que Dios hablo e hizo. Jesucristo murió para hacernos santos, puros y sin mancha.

 

“Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado, en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él”. Colosenses 1:21-22

 

 Por lo tanto somos santos por el sacrificio de Cristo en la cruz, su muerte nos hizo santos. En Cristo Jesus la santidad se recibe por ser un regalo Dios, y al mismo tiempo es una decisión de creer que somos santos. Yo decido ser santo basado en lo que Cristo hizo en la cruz.

 

“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;  soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”. Colosenses 3:12-13

 

Vestirme con determinada ropa es una decisión, ser santo, ser escogido y amado es también una decisión. Por último perdonar es una decisión como Cristo lo hizo, entonces cuando yo cumplo la palabra y creo en la verdad de la palabra entonces yo soy santo.

 

“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad”. Juan 17:17-19

 

Una cosa es dejar de pecar para ser santo, lo cual es una mentira porque nunca podrás por esfuerzos tuyos (de otra manera no necesitarias a Cristo). Y otra cosa es dejar de pecar porque en ti mora la santidad y el dejar de pecar en un resultado de la santidad y no al revés. Soy santo porque Dios lo declara en su palabra y al creer la palabra esta me santifica y me ayuda a permanecer santo.

 

“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”. Hebreos 12:14

 

Esta palabra santidad en el original es la palabra hagiasmos la cual se refiere por definición al proceso de santificación o de consagración. Yo no produzco la paz o el bienestar (Shalom), tampoco la santidad porque solo Dios puede ofrecer la paz y la santidad del mismo modo. Seguir la paz y la santidad es dejarnos pasar por el proceso de Dios. Es decir es el proceso de Dios el que nos santifica. Cuando somos obedientes y nos sometemos al proceso de limpieza y purificación de Dios entonces recibimos la santificación que Dios quiere para nosotros. Al vivir su voluntad por extrano y raro que paresca estoy siendo santificado.

 

 

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”. 2 Corintios 7:1

 

No hay esfuerzo humano que logre esta perfección en santidad. El hecho de abandonar el pecado solo nos dispone a entender la voluntad de Dios y nos permite pensar con claridad. El acto en sí de ungir con aceite y de lavar con agua no santificaba los utensilios o a los sacerdotes en el antiguo pacto. Era la obediencia por la palabra que santificaba a las personas y objetos en el tabernáculo.

 

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. Romanos 12:1

 

Presentarnos a Dios para hacer su voluntad nos santifica, en la mente del hombre puede estar dejar algún vicio o pecado para ser apto y entonces acercarse a Dios. Pero es el hecho de presentarnos y pedirle que sea él, el que nos santifique, y dejarnos pasar por la voluntad de Dios es lo que nos perfecciona en santidad.

 

En resumen eres santo porque Dios es Santo, eres santo porque Dios te hizo santo con su sacrificio en la cruz, eres santificado por Jesus y su palabra, eres santificado cada dia al hacer su voluntad y dejarte pasar por el proceso de Dios. La santidad no depende del criterio humano o racional depende de lo que el Espíritu de Santidad (Espíritu Santo) este haciendo en este momento en tu vida.

Otra palabra para santidad es especial, separado, diferente, cuando participas de las cosas de Dios, estas santificándote al ser diferente y obedecer la direccion de Dios.

 

"SUBSCRIPCION POR CORREO ELECTRONICO"

¿DESEAS RECIBIR ESTOS MENSAJES POR TU CORREO? SUBSCRIBETE YA!

Enter your email address / Envianos tu correo electronico:

Delivered by FeedBurner

Escríbeme si estas siendo bendecido por este ministerio.

 

Abdiel Salas

abdielsalas@live.com

{
}
{
}

Deja tu comentario ¿Que es la santidad?

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar de usuario Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.