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El Reino de los Cielos – “El evangelio del Reino”

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(Primero de la serie –el reino de los cielos)

Juan el bautista fue el primero que predicó el reino de los cielos, diciendo:  “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas”. Mateo 3:2-3

Juan el bautista predicó acerca del reino de los cielos, esto fue algo nuevo para los religiosos de la época donde todo lo querían ver con sus parámetros religiosos. Es decir lo que ellos creían conocer acerca de Dios. Este mensaje nuevo de seguro los trastornó a muchos, pero también a muchos intrigó. Después de 400 años de silencio Juan el Bautista se levantó, 400 años habían pasado ya desde que el profeta Malaquías escribió:

“He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”. Malaquías 4:5

También 700 años antes de Cristo el profeta Isaías escribió también de él:

Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.  Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.  Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado”. Isaías 40:3-5

Wow! Wow! Yo no encuentro una promesa tan hermosa como esta, ¡esto me emociona!. Al escuchar a Dios mismo decir “YO HE HABLADO”. ¡Qué promesa tan estremecedora!. El ministerio de Juan el Bautista se había profetizado y él tomó su lugar al cumplir con esta profecía y comenzó a declarar: 

“Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste (o sea Juan hablando de sí mismo) es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas”. Mateo 3:2-3

El ministerio de Juan el Bautista fue muy claro, preparar el camino del Señor, enderezar calzadas, enderezar lo torcido, allanar lo áspero…  estas son las buenas nuevas del evangelio del Reino. Su mensaje era claro y conciso, pero algo nuevo: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. Algo completamente nuevo se estaba preparando en lo espiritual, un acercamiento del reino de Dios a la tierra. ¡Ya estaba en la tierra!. Juan con esa sensibilidad espiritual, anuncia: “Arrepentíos”

El mensaje de arrepentimiento es muy sencillo y muy profundo a la vez, en el libro de Isaías, Dios le habla claramente a la gente y le dice: “Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios” Isa 58:2

Recalco “la ley de su Dios”. Mucha gente nos acercamos a Dios creyendo no estar equivocados, Juan el Bautista les predica a un montón de gente religiosa y no religiosa también, y les dice: “arrepentíos”, y la gente se pregunta ¿de qué? si todo está bien, pero Juan les indica: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.

El arrepentimiento del que habla Isaías y Juan el Bautista, es un cambio de mentalidad y un cambio de actitud, un cambio completo, un giro de 180 grados. Y Dios dice: “me buscan pero creen estar en lo correcto, se creen justos, es decir, se acercan a mí con una actitud de que no me necesitan, pero YO SOY justo y la justicia viene de mi. Se acercan a mí creyendo que no han dejado mis leyes o sea mi justicia, con una actitud de que están cumpliendo mis leyes y mi justicia. (Por eso no ven el reino de Dios).

¿Te das cuenta? ¡Aquí está la clave del reino! “En el reino de Dios imperan sus leyes”, Es un sistema legal diferente (Una Justicia diferente o sea un sistema judicial diferente), es un sistema de gobierno diferente… esto es un reino, un dominio. Por lo tanto el reino de los cielos son las leyes del cielo operando en la tierra, el gobierno de Dios operando en la tierra.

En otras palabras, entre más justo, más recto, más santo, mas espiritual nos creemos, mas lejos estamos de Dios si todavía no hemos conocido el reino de Dios (sus leyes). Esa actitud refleja que no necesitamos de Dios, que ya estamos bien. ¿Para que si ya soy justo, si ya soy santo, si ya soy digno?. ¿Alguna vez te han visto con ojos de inferioridad espiritual? ¿Alguna vez te han tratado como si esperaran que fueras un erudito o maduro espiritual y por lo tanto ya deberías ser maduro, como yo?. Esta es una actitud religiosa.

Todos podemos caer en esta trampa religiosa y de sentirnos autosuficientes, eso no es de Dios y mucho menos refleja un arrepentimiento completo. El mensaje de Juan no encajaba en una sociedad que creía que seguía los preceptos de Dios. “¿Por lo tanto tu que me puedes enseñar?” era su actitud generalizada.

Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.  Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.  Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado”. Isaías 40:3-5

Este era un mensaje fuera de lo común, era un mensaje que hacia reflexionar y patinar a muchos. Sin embargo, el reino de los cielos es muy sencillo. Cuando el reino se empieza a manifestar en alguien pude declarar libremente:

“De mi habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas

O alguien más puede declarar:

“Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.” Lucas 4:21 (Jesus hablando de si mismo cuando leyó Isaías 61)

Que tremendo, cuando el reino empieza a manifestarse la palabra de Dios, cobra vida. Nunca antes se había predicado del reino de los cielos. Sin embargo Juan el Bautista y Jesus comenzaron a predicarlo. Estaban revolucionando. ¡Supieron que la palabra era puntual, es decir para ese preciso momento!.

 

 

Debemos de tener una actitud de arrepentimiento, para que El se manifieste. ¿Quién no necesita más de Dios? ¿Quién no necesita reparar ciertos daños y actitudes incorrectas? ¿Quién no necesita cambiar? ¿Quién no necesita arrepentirse o cambiar?. ¡Aun teniendo una actitud religiosa y que me impide ver mis errores!. Aun los que queremos un mensaje duro lleno de “lenguaje espiritual”, que diga “bola de pecadores”. Sí no es un mensaje lleno de condenación, no es mensaje de Dios, ¡algunos creen!.  “Arrepentíos…” es una invitación.

Mas sin embargo aquí dice: “Arrepentíos” y dice “Enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.  Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.  En palabras simples y llanas nos invita así: “reconoce que has buscado tu propio camino al cielo, tu propio éxito, tu propia vida, tu propia felicidad, tu propia manera de vivir”. “Cambia de mentalidad, no es por ahí por donde vas, es volteándote a Dios, es haciendo y obedeciendo las leyes de Dios”. “Te has equivocado, yo soy la vida, te has equivocado, yo soy el camino al cielo, te has equivocado, yo soy la felicidad, te has equivocado, yo soy la vida”.

 

De acuerdo a sus leyes…

 

En otras palabras Dios quiere que cambies tu manera de vivir completamente, la manera que el ofrece de acuerdo a sus leyes. Por lo tanto el reino de Dios, son nuevas leyes, leyes manifestándose en la tierra. Juan el Bautista y Jesus predicaban lo mismo:

 “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. Mateo 4:17.

El mismo mensaje, uno predicado por el Espíritu Santo, el Espíritu de Elías, o sea Juan el Bautista y otro predicado por el mismo Jesucristo el mesías el escogido el hijo de Dios. ¡Dos personas un mismo mensaje!. Para que el reino de Dios se acerque, debemos arrepentirnos de nuestra manera de vivir alejada de Dios, debemos vivir a su manera, no a la nuestra, de acuerdo a sus leyes, no a mis creencias.

La promesa de Dios es emocionante: Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.” Isa 40:5

Entonces vamos a ver el reino de Dios, manifestado en nuestras vidas. Hagamos una firme decisión de seguir a Jesus, de obedecerle y escuchar su voz cada día, guiándonos a una vida mejor.

¡Espíritu Santo ayúdanos a preparar el camino al Señor y manifiéstate en nuestras vidas!. En el nombre de Jesus. Amen

Mientras tanto el reino de Dios se establece en esta tierra, ¡permitamos que la manifestación del reino de Dios se acerque a nuestras vidas! ¡Clamemos para que Dios se manifieste!, Jesus nos enseñó a orar: ¡Venga tu reino hágase tu voluntad!

Mientras tanto el reino de Dios se establece en esta tierra, tendremos acercamientos cada vez más frecuentes y con más gloria, a través de los hijos del reino. ¿Quieres ser uno de ellos? Arrepiéntete de tus pecados y pídele a Jesus, el Rey de Reyes y Señor de Señores que quieres pertenecer y vivir en su reino.

ORACION:

¡Ven Señor Jesus y reina en nuestras vidas! ¡Ven Señor Jesus a reinar en nuestros hogares y con nuestras familias! ¡Ven Señor Jesus a reinar en nuestras comunidades! ¡Ven Señor Jesus a reinar en nuestro país!   ¡Ven Señor Jesus a reinar en esta tierra! Hoy nos arrepentimos de nuestros pecados y nuestra manera equivocada de buscarte. Límpianos y lavamanos, prepáranos para entrar en tu reino. Te amo Señor Jesucristo. Amén.

 

AbdielSalas@live.com

 

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