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Poderosa Oración basada en Colosenses

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La oración es poderosa, muchos cristianos lo sabemos pero pocos la practicamos. En cierto modo es algo en lo que pocas veces recibimos seminarios. Pocas enseñanzas, pocas predicas, es raro hoy en día ver reuniones de oración con mucha asistencia, de hecho son las reuniones menos concurridas. Y las pocas que hay están llenas de egocentrismo. Señor dame, Señor sáname, Señor bendíceme, Señor ayúdame..te lo pido en Jesus, Amen.  (1 minuto de oración). ¡No lo mal interpretes solo estoy poniendo un ejemplo de cómo a veces perdemos el rumbo y de vez en cuando necesitamos regresar a las sendas antiguas.

Hoy en día tenemos mega iglesias con miles de personas reuniéndose, tenemos inclusive redes internacionales de oración. Yo me pregunto, ¿Abraham a cuantos congresos o retiros de oración fue? ¿Daniel a cuantas campañas de evangelismo fue? ¿Jacob a cuantos encuentros fue? Y créeme nada de eso está mal, todos los congresos y retiros son buenísimos. Yo mismo voy a cuantos puedo. ¿Pero que de tu vida de oración?. A veces nos preguntamos porque Pablo tenía tanto poder en su ministerio. De hecho el decía, “vengo con demostración de poder y no de palabras persuasivas, para que la gloria del poder de Dios, sea de Dios y no mía ”.

Pues bien solo quiero hacerte reflexionar con esta invitación para que te adentres a los ríos de Dios, a los manantiales de Dios, a los arroyos de Dios a través de la oración. Un modelo que para mí es de gran provecho y me llena cada vez que la leo y lo creo y lo medito, lo oro, es precisamente las verdades que se encuentran en la carta a Colosenses. Guiado por el Espíritu Santo descubrí que realmente lo que escribe Pablo en Colosenses, es lo que el mismo oraba por los Colosenses. En cierto sentido me dice que el oraba esto para sí mismo, para su gente cercana y para las diferentes iglesias a las cuales el escribio. 

Veamos cómo podemos también nosotros usar los capítulos de la biblia para hacer nuestra oración cada día. Si alguna vez te has preguntados ¿qué voy a orar? O ¿porque voy a orar? O has dicho “no tengo que orar”. He aquí un modelo precioso de oración.  La biblia dice que la fe, viene por el oír, no cualquier cosa, por el oír la palabra de Dios, así que repite en voz alta esta oración y no necesariamente leas y repitas, sino que has tuya esta oración pidiendo con tus propias palabras, es decir ora de diferentes maneras cada punto señalado aquí. La biblia dice que no hagas vanas repeticiones, pero cuando estas meditando y teniendo provecho de algo que repites, una y otra vez, realmente estas aprovechando lo que estas meditando.

Por último te invito a que un tiempo hagas esta oración para ti, después de un tiempo has esta oración para tu familia, los más cercanos y por ultimo por la iglesia.

 

ORACION BASADA EN COLOSENSES:

 

 

1.- Lléname del conocimiento de tu voluntad con toda sabiduría e inteligencia espiritual (Inteligencia que viene del Espíritu Santo).

 

2.- Ayúdame para andar como es digno de ti Señor, agradándote en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento tuyo Señor (Multiplicando el fruto).

 

3.- Fortaléceme con todo poder, conforme a la potencia de tu gloria (El poder que viene de tu Gloria), para tener toda paciencia y longanimidad (perseverar, tener ánimo constante).

 

4.- Con gozo, te doy gracias Padre que me hiciste apto para participar de la herencia de los santos en luz, que ahora podemos compartir; y me has librado de la potestad de las tinieblas, y me has trasladado al reino de tu amado Hijo Jesus, en quien tengo redención por tu sangre y el perdón de pecados.

 

5.- Jesus eres la imagen del Dios invisible, eres el primogénito de toda creación. Porque en ti fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Ti y para Ti.

 

6.- Jesus tu eres antes de todas las cosas, y todas las cosas en Ti subsisten; y Tu eres la cabeza del cuerpo que es la iglesia, Tu eres el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tengas la preeminencia (primero en todo); por cuanto agradó al Padre que en Ti habitase toda plenitud, y por medio de Ti reconciliar contigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de tu cruz.

 

7.- Yo era en otro tiempo extraño y enemigo en mi mente, haciendo malas obras, ahora estoy reconciliado en tu cuerpo de carne, por medio de tu muerte, para presentarme santo y sin mancha e irreprensible delante de ti.

 

8.- Te pido que me ayudes a ser ministro según la administración de Dios que me fue dada, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a tus santos, a quienes tu quisiste dar a conocer las riquezas de tu gloria de este misterio; que es Cristo en mí, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.

 

9.- Ayúdame a trabajar y a luchar según tu potencia, la cual actúa poderosamente en mí. Que sea consolado mi corazón, unido en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer tu misterio Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.

 

10.- Ayúdame a andar en ti de la manera en que te recibí; que este arraigado y sobreedificado en ti y confirmado en la fe, así como nos has enseñado, abundando en acciones de gracias. Que no sea engañado por medio de filosofías y huecas sutilezas, según tradiciones de hombres, conforme a los rudimentos del mundo, que no están de acuerdo con Cristo.

 

11.- En ti habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y estoy completo en ti, tú eres la cabeza de todo principado y potestad. Y hemos sido circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de mí el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; fui sepultado contigo en el bautismo, en el cual fui también resucitado contigo, mediante la fe en el poder de Dios que te levantó de los muertos.

 

12.- Antes yo estaba muerto en pecados y en la incircuncisión de mi carne, y me diste vida juntamente contigo, perdonándome todos mis pecados, anulando el acta de los decretos que había contra mí, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibiste públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

 

13.- Señor no permitas que nadie me juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es tuyo Cristo. Que nadie me prive de mi premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.

 

14.- Yo he muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, no permitas que me someta a preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso. Cosas que pueden parecer sabiduría, pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

 

15.- Yo he resucitado con Cristo, ayúdame a buscar las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Ayúdame a poner la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque he muerto a mi vida pasada, y mi vida está escondida con Cristo en Dios. Y cuando Cristo, que es mi vida, se manifieste, entonces se manifestara la gloria de Cristo en mi.

 

16.- Ayúdame a hacer morir pues lo terrenal en mi: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales yo también andaba en otro tiempo cuando vivía en ellas. Ayúdame a dejar también: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de mi boca. No permitas que mienta. Ayudame a despojarme del viejo hombre con sus hechos, y revísteme del nuevo hombre, el cual conforme a la imagen tuya se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos (esta en todos).

 

17.- Yo decido vestirme como escogido de Dios, santo y amado, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándonos unos a otros, y perdonándonos unos a otros.. Si tengo queja contra otro, de la manera que Cristo me perdonó, así también lo voy a hacer yo.  Y sobre todas estas cosas ayúdame a vestirme de amor, que es el vínculo perfecto. Y tu paz Señor gobierne en mi corazón, a la que asimismo fui llamado en un solo cuerpo; ayúdame a siempre ser agradecido.

 

18.- Que la palabra de Cristo more en abundancia en mi, que pueda enseñar y exhortar a otros en toda sabiduría, que cante con gracia en mi corazón al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que yo haga, sea de palabra o de hecho, que lo haga en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

 

19.- Ayúdame a sujetarme mi esposa(o), como conviene en el Señor. Ayúdame a amar a mi esposa, y no ser áspero con ella. Ayuda a mis hijos a ser obedientes en todo, porque esto agrada al Señor.

 

20.- Ayúdame a no exasperar a mis hijos, para que no se desalienten. Ayúdame a obedecer en todo a mi patrón terrenal, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiéndote Señor.

 

21.- Ayúdame a que todo lo que haga, lo haga de corazón, como para Ti Señor y no para los hombres; sabiendo que ti Señor recibiré la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servo. Más el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.

 

22.- Ayúdame en hacer lo que es justo y recto con mis trabajadores, sabiendo que también que tu eres mi patrón. Ayúdame a perseverar en la oración, velando en ella con acción de gracias; oro también por mis pastores para que el Señor abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, para que les manifiestes como deben hablar.

 

23.- Ayúdame para andar sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Que sea mi palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepa cómo debo responder a cada uno.

 

Estas verdades tienen que penetrar a nuestra alma, pasando primeramente por nuestra mente, segundo por nuestro espíritu y posteriormente se establezcan en nuestra alma.

 

 

¡Bendiciones de lo alto!

Abdielsalas@live.com

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Comentarios Poderosa Oración basada en Colosenses

Grasias por compartir este tesoro,bendiciones
Randall reyes Randall reyes 11/02/2013 a las 11:38
realmente es super cierto como humanos hemos ese poderoso lazo que nos une a nuestro dios y cada dias creemos depender de nuestras fuerzas que equivocados estamos.
exelente te felicito y sigamos adelante puesto los ojos en el autor y consumidor de la vida
ernesto a hernandez ernesto a hernandez 09/10/2013 a las 01:14
gracias por estas palabras de bendicion bendiciones para todos en Cristo Jesus
maria concepcion de monterrey nl maria concepcion de monterrey nl 21/11/2013 a las 00:22

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