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Nacidos de nuevo para ver el Reino de Dios

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(Segundo de la serie –el reino de los cielos)

“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Juan 3:3

El reino de Dios definitivamente es invisible, pero según Jesus en este pasaje, el reino se hace visible solo con un nuevo nacimiento. Puedes leer el relato varias veces para poder entender esto a mas profundidad. Jesus y Nicodemo en Juan 3:1-15. Jesus, muy a menudo nos contesta cosas muy diferentes cuando nos quiere enseñar, de lo que normalmente estamos esperando. Pero la verdad es que El no se desvía sino que da una contestación más amplia y más precisa de lo que necesitamos saber, lo cual para nosotros los comunes nos toma algo de tiempo el poder entenderle. Jesus tiene una manera muy peculiar de enseñar, te invito a explorar sus enseñanzas en esta maravillosa e importantísima lección de vida.

¿Te has preguntado porque Jesus hacia muchos milagros y maravillas entre la gente y dijo que nosotros también las haríamos?, mas sin embargo un gran porcentaje de creyentes no vemos esa realidad, más bien parece algo del pasado, es mas muchos cristianos no creen en los milagros (lo digo porque yo era uno de ellos y sé que hay muchos por ahí).

Definitivamente la respuesta de Jesus es una respuesta espiritual, es decir no tiene una explicación lógica en el sentido natural visual. Nicodemo vino a Jesus con un comentario, no era en sí una pregunta verbal, aunque por sus comentarios Jesus se dio cuenta que quería saber o ser enseñado. Me puedo dar cuenta porque Nicodemo lo reconoció como maestro. ¿A qué viene alguien con un maestro?. Nicodemo con su comentario, dijo:

“Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él”. Juan 3:2. Nicodemo vino a Jesus de noche como queriendo no levantar comentarios o sospechas por su visita, temía por su reputación, dado su nivel tan importante en el pueblo judío. Según el evangelio de san Juan, Nicodemo era un rico fariseo, maestro en Israel y miembro del Sanedrín. De él, añade que era «principal entre los judíos». Nicodemo seguramente estaba impresionado por las señales que Jesus hacia, pero lo más importante de su comentario, fue:  “nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él”. En otras palabras Nicodemo estaba interesado en saber cómo es que Dios se manifestaba como lo hacía cuando Jesus hablaba y enseñaba a las multitudes. Y Jesus le dice:

“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Juan 3:3

Nicodemo quería saber: ¿cómo es que contigo se manifiesta el reino de Dios?.Fue entonces cuando Jesus, le dio una explicación y es muy obvio que Nicodemo no entendió. Pero fíjate la respuesta de Jesus, Jesus nunca mezclo lo espiritual con lo natural. Jesus continúo explicando:

“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” Juan 3:5

Para esto voy a hacer referencia a un pasaje que escribió Pablo:

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. 1 Cor 2:4

Es obvio que Nicodemo veía la manifestación, los milagros, veía las señales de Jesus pero no las entendía así como muchos no las entienden hoy en dia. Pero la parte que Nicodemo no entendía (no veía) es el porqué o como es que sucedían estos milagros. La parte clave que le estaba fallando a Nicodemo fue el discernimiento espiritual, y esa nos falla también a muchos cristianos. La palabra discernir, es como cuando se limpia la harina y se limpia varias veces hasta tener una harina con la calidad ideal con la que se pueda elaborar un sabroso pan y bien elaborado. Así son las verdades espirituales, deben discernirse. Jesus continúa explicando:

“Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. Juan 3:6

Nicodemo veía la manifestación, pero no veía de donde provenía la manifestación o los milagros, ¿de dónde nacía esa manifestación?, ¿de donde venia lo que Jesus hacia?. En otras palabras Jesus le dijo, yo veo lo que tú no ves, yo veo lo que sucede en el reino, ¡porque yo vivo en el reino de Dios!, veo las cosas que suceden en el reino y puedo ver el porqué de los milagros y señales. Lo bueno de Jesus es que continúa explicando aun a pesar de que Nicodemo no entendía, y eso es bueno para nosotros ya que podemos tener la respuesta más completa de parte de Jesus. Aquí voy a expandirme  para discernir la profundidad de estas palabras. Muchas veces aplicamos este pasaje a los recién convertidos y nos limitamos a la salvación. Es como dicen en las películas, no vemos las escenas “behind the scenes” de una película que se llaman “detrás de escena”. Pero aquí Jesus expande su respuesta y dice. “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”

El tema principal de lo que se está hablando son las señales (”porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él”. Juan 3:2). Nicodemo no está preguntando de la salvación, en todo caso la pregunta sería como la del joven rico: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Marcos 10:17”. Nicodemo se intereso por las señales, es decir las manifestaciones y el porqué de las maravillas. Claro está, la respuesta de Jesus no se limita a la salvación de las personas, en todo caso la pregunta seria, ¿porque se salvan las personas?, ¿que hace que las personas entiendan la salvación que Jesus ofrece?, o algo así. Pero aquí Jesus está hablando de algo diferente, está hablando de todo lo que es del Espíritu Santo. Nicodemo está interesado en saber acerca de las señales, no la salvación. No de la salvación de las personas solamente ya que el Espíritu Santo tiene el rol más importante en la salvación de las personas. Esto quiere decir que TODO lo que nace del Espíritu Santo, espíritu es. Nota que Espíritu está con mayúsculas, por lo tanto notablemente está hablando del Espíritu Santo, cuando habla del espíritu del hombre esto está escrito con minúsculas.

Cuando Jesus les explico a sus discípulos acerca del reino, les dijo: “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios”. Mateo 12:28

Volviendo a la inquietud original de parte de Nicodemo, Nicodemo quería saber porque con Jesus se manifestaba el poder de Dios porque era notable que Dios estaba con El (El reino que Jesus predicaba, se manifestaba, se hacia una realidad). Es muy importante entender esto porque para Jesus solo existen dos reinos, no más.

“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama”. Mateo 12:30

Si Jesus estuviera hablando de la salvación, ¿porque crees que dio la siguiente explicación?, veamos lo que Jesus entonces continúa hablándole a Nicodemo:

“No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. Juan 3:7-8

Esta es la parte clave, la parte más difícil de discernir para entender el nuevo nacimiento del que habla Jesus, primeramente Jesus le dice: “Tu necesitas nacer de nuevo”. Después Jesus sigue explicando, fíjate que aquí no está hablando solamente del viento, está hablando de la voluntad del viento. La barrera más grande de Nicodemo, era la impuesta él por mismo en las creencias en su mente, es él que no podía ver y entender mas allá de lo que había visto, oído y entendido por sus propios límites. Aun de su propia experiencia y conocimientos, de sus creencias, tal vez su posición tan importante, pero Jesus le habló de esto. Jesus está hablando de límites impuestos en la mente y el corazón del hombre.

“De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Juan 3:11-13.

Nosotros siempre filtramos las cosas en nuestra mente con el filtro de nuestras limitaciones, que mayormente son nuestras creencias. Es algo muy natural, es el proceso natural del hombre. No podemos aceptar todas las cosas que oímos y vemos, pero aquí este es un gran “Pero”. Pero cuando se trata de las cosas de Dios, cuando se trata de las cosas de Jesus, y que tienen características espirituales, no hay que razonarlas en lo natural, sino en lo espiritual. Voy a decir que esto tiene un grado de riesgo. ¡Mucho riesgo!. El riesgo más grande es equivocarnos, pero lleva un gran riesgo, porque necesitas de pasos fe, necesitamos del creer y del creer en el corazón y con el corazón.  

La clave está en el recibir, la palabra “creer”, cuando creemos recibimos, albergamos una verdad en nuestro corazón, las palabras espirituales se reciben, se conciben, se engendran. Nacen en el espíritu del hombre, vienen. Es decir se reciben o suben al corazón como dice 1 Cor 2:9-10. 

“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios”. 1 Cor 2:9-10.

Dios te ha estado enviando señales, señales espirituales, que no las puedes ver. No las puedes ver, porque necesitas dar un paso de riesgo, un paso de fe, un paso que rompa tus limitaciones y creencias, y decidas creer las cosas nuevas que Dios te quiere hablar. En otro lugar está escrito así:

“El les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas”. Mateo 13:52

Jesus les dijo, alguien que sabe mucho del reino de los cielos es alguien que saca cosas valiosas de su tesoro (corazón), cosas nuevas y cosas viejas. No las saca de la mente, las saca de su tesoro, de las cosas que son valiosas para él en su corazón. Aplicando esto a tu vida, son cosas que has recibido y que han subido a tu corazón, son cosas que Dios preparo para ti de antemano, tú que le amas, tú que le buscas, tú que le quieres oír hablar a tu corazón. Entonces Jesus las revela por su Espíritu Santo a  nosotros sus hijos. Es un paso más, es un paso más allá, es un caminar y ver el reino de Dios dirigido por el Espíritu Santo de Dios, es recibir misterios escondidos, es recibir revelación de lo que Dios quiere que entiendas y enseñes. Dios se quiere manifestar cuando estés dispuesto a ver y entender las cosas del reino. Más allá de lo que ahora entiendes, así como recibiste a Jesus por tu fe, así se camina en el Espíritu, por fe. Asi se reciben las revelaciones de Dios, por fe. Por abrir tu corazón al mover del Espíritu Santo.

“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Juan 3:3

Nacer de nuevo, es nacer a las cosas espirituales con la ayuda del Espíritu Santo, sabiendo que El tiene voluntad de soplar, de venir, de revelar, de hacer lo que quiera, porque es el Espíritu de Dios. Aquellos que hemos recibido al Espíritu Santo, tenemos una sensibilidad a lo espiritual y nuestro espíritu habla dentro de nosotros con el Espíritu de Dios. Esa sensibilidad va en aumento conforme nos adentramos al mundo espiritual, al reino de Dios. Para poder ver más cosas del reino de Dios hay que abrir nuestra mente a todas las cosas del Espíritu Santo. Aun cosas nuevas. Dejar que El sople en  nosotros, y nos mueva, aun sin entender, porque no sabemos a ciencia cierta su dirección o hacia a donde va, pero tenemos la confianza que nos lleva por en un camino más excelente porque viene del testimonio de Jesus.

Nacer de nuevo es tener una experiencia con el Espíritu Santo, una experiencia grande con El. Las revelaciones y las verdades del Espíritu Santo se reciben, porque son regalo de Dios, no se pueden entender y razonar con la mente natural si no nos es dado por el Espíritu Santo. Jesus da respuestas, no explicaciones. Las explicaciones y conclusiones, tu las sacas con una profunda reflexión o meditación de la palabra, así certificas que no hay contradicción o engaño. En una ocasión me quede meditando acerca de la parábola de la perla de gran precio, y muy en la madrugada recibí la respuesta de parte de Dios, una explicación amplia. ! Nunca antes había entendido esta parábola!

El espíritu Santo me dijo que la iglesia, es la perla de gran precio. El pago un gran precio por su iglesia. Yo me puede pasar un año o mas  tratando de adivinar que será la perla de gran precio, ¿qué será lo que Jesus quiso decir?, pero cuando estamos abiertos a la voz del Espíritu, el nos habla y nos da respuestas. Por supuesto que me explico toda la parábola (después escribiré de esto).

Jesus habla hoy, y habla claro a los que estamos dispuestos a escuchar su voz, Nicodemo recibió directamente de Jesus respuestas y pudo haber preguntado mas, no sé en qué termino la historia, pero creo que fue una buena oportunidad que muchos de nosotros queriendo entender el reino de Dios, ahí hubiéramos hecho muchas preguntas a Jesus.

Creo profundamente que: ”el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Juan 3:3

Las verdades de Dios se engendran desde el vientre de los hijos de Dios por que se reciben, y cuando Dios te hace entender y revela su palabra, hay lágrimas por su revelación, y podemos entender: ”que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” Juan 3:5. Así el quebrantamiento del espíritu, siempre trae lagrimas (agua), tu espíritu dentro de ti da testimonio de que estas cosas son verdad. Por eso el fruto del Espíritu no tiene una causa, no tiene una fuente externa, es interna. Simplemente llega, se recibe o se concibe porque es del Espíritu Santo soplando en ti.   

Abre tu corazón y cree que el testimonio de Jesus es verdadero, recibe el testimonio de Jesus y decídete a creer más allá de tus límites. Pídele a Jesus que te ayude, que quieres experimentar ese nuevo nacimiento. Solo pídele y acepta que hay nuevo nacimiento, no le digas como, no le digas cuando, solo pídele creyendo que hay un nuevo nacimiento para ti. Independiente mente de tu grado espiritual, de tu condición espiritual. Pídele y recuerda lo que Jesus dijo:

¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? Lucas 11:13

El quiere darte abundantemente y sin medida experiencias con el Espíritu Santo, invítale a caminar, a vivir contigo siempre, dile yo quiero comenzar una relación con tu Espíritu Santo de Dios. Espíritu Santo te quiero conocer. Quiero nacer de nuevo para ver el reino de Dios. No por nada Jesus nos enseña a orar: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” Mateo 6:10.

Dios te bendiga.

Abdielsalas@live.com

 

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Comentarios Nacidos de nuevo para ver el Reino de Dios

NO NTENDIA LA PALABRA "VER" EL REINO DE DIOS, AL LEER ESTE ARTICULO LA ENTENDI ... GRACIAS. DIOS LO BENDIGA
JOSE JOSE 04/09/2017 a las 02:39

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