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El miedo te roba el talento

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“Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.” Mat25:24-25

 

Dios dio dones a los hombres. El se agarro repartiendo y se fue. Es decir, Dios deja que utilices lo que tienes para que lo pongas a trabajar. Particularmente me enfocare a este personaje que vivió sin darse cuenta del potencial que tenía en sus manos.

La primera parte nos dice que él conocía a su Señor que era duro, exigente, que tenia poder sobrenatural. ¡Pero yo dudo que conociera bien a su Señor!. Realmente tenía una imagen incorrecta de su Señor. ¡La imagen falsa de su Señor lo paralizo!. Más adelante vemos que este siervo inútil (¡Así lo llamo Dios!) tuvo miedo y el miedo le robo la bendición.

 

Muchos queremos que venga el reino de los cielos y se hagan los milagros, pero estamos mal enfocados en la ignorancia de nuestro Señor y paralizados por el miedo. ¡No sabemos usar los talentos que Dios nos ha dado!. El reino de los cielos ya está operando en la tierra y para que se activen las leyes del reino de los cielos necesitamos aplicar estos principios del reino de los cielos.

 

“Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.  Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;  por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.” Mat25:14-30

   

Dios dio dones conforme a la capacidad de cada uno (v15):

¿Cuántas personas conoces que tienen muchas capacidades, pero no se dan cuenta de ello?. ¿Cuántas personas conoces que teniendo capacidades, no las utilizan? ¿Cuántas personas conoces que les avergüenza que vean su capacidad? ¿Cuántas personas conoces que no quieren hacer nada por miedo y se dejan paralizadas por el miedo?

Dios nos dio dones y talentos de acuerdo a nuestras capacidades, aquí lo dice claramente. Pero lo importante no es la capacidad, la capacidad puede ser anulada por la actitud o la ignorancia de cómo funciona el reino de los cielos y sus principios. Se necesita humildad para reconocer que Dios te dio dones de liderazgo, de administración, de predicar, y usarlos con sabiduría, etc. Cualquiera que sea tu don o tu talento Dios te lo ha dado porque ya deposito en ti esa capacidad de manejarlo. Es dado por Dios. ¡Punto!

Jesus fue muy claro al comenzar con esta enseñanza, por eso dijo en el reino de los cielos así es como funciona… y comenzó su enseñanza.

 

Tus talentos son dinero

El reino de los cielos tiene una moneda diferente al dólar o el peso o cualquier moneda, es una moneda que no se devalúa. Un talento no era una moneda, más bien un talento es una unidad de medida que equivale a el peso en oro o en plata. Esa moneda celestial se llaman tus dones y tus talentos que no pierden valor. Un talento en peso en plata equivalía a 6,000 denarios, y un talento en oro equivalía a 180,000 denarios aproximadamente.

Los talentos y dones que Dios te ha dado son el equivalente a dinero. ¿No es acaso con tu talento que haces dinero? ¿No es acaso con tu talento que trabajas? Y si recibes un sueldo, entonces tu talento equivale a dinero. De tal manera que puedes negociar con tus talentos y ganar más dinero, lo mismo es con los dones. ¡Aunque te asombres! Independientemente de tu capacidad y cuantos talentos recibiste, debes negociar con ellos. Es decir ponerlos al servicio de Dios en la iglesia o fuera de la iglesia, simplemente donde Dios te ha puesto.

Tu talento es para hacer dinero de muchas maneras no solo dinero en efectivo, si no dinero virtual. Así que si Dios te dio el don de hacer reír, haz reír y gana dinero. Si Dios te dio el don de administrar, no lo escondas, administra. ¡Eres demasiado humilde y modesto!. Hay miles de personas administrando sin tener el don porque tú los has escondido. ¡No culpes a Dios por tu pobreza!.

 

El gozo es la recompensa:

Todo campesino sabe que la cosecha requiere tiempo de espera y es un proceso de cuidar y comenzar con poco. Así funciona el reino de los cielos comenzamos con poco y el Señor del reino te recompensa con mas talentos. No hay atajos, no hay microondas, no hay cosechas rápidas. No hay formulas para el éxito, otra que poner a trabajar lo que Dios te dio y el resto le corresponde a Dios. Mientras estés negociando y siendo productivo con tus dones y talentos. Estas obedeciendo la palabra de Dios.

Si haces poco pero recibes gozo al usar lo poco. Al poco tiempo ya no tendrás gozo. Quiere decir que tu talento o tus dones fueron multiplicados. Reconocerás otros dones en ti y sabrás que Dios los ha multiplicado. Cuando los desarrolles y comiences a trabajar con ellos y ganar dinero y bienes, recibirás mas gozo.

¡No hay dinero que compre el gozo que viene de Dios! Cuando usas tu talento de acuerdo al diseño de Dios, sin importar si estas dentro de las cuatro paredes llamadas iglesia (paredes imaginarias) o fuera de ella trabajando para servir a los de afuera. ¡El gozo que viene de Dios es un indicador de que estás trabajando con tus dones y talentos! Así que si no te causa satisfacción lo que haces, estas fueran de la voluntad de Dios. Cuando ves que tu don está funcionando, no es el dinero y el reconocimiento el que te traerá el gozo, es la satisfacción de estar funcionando con lo que Dios te dio. ¡Al final será un vacio si no usando tus dones en tu vida!. ¡Necesitas creatividad para usar tus dones y ponerlos al servicio de Dios!    

 

Siervo malo y negligente:

El Señor le reprocho dos cosas, ser un siervo malo y negligente. Este siervo estaba enfocado en su miedo, una actitud muy común. Y su miedo le hizo hacer cosas incorrectas pues escondió el talento.

¿Qué actitudes tienes hacia tus talentos? ¿Los ves como un medio de ganancia económica y no económica? Tarde o temprano si tu talento está mal utilizado no te va a dar ganancias económicas ni satisfacciones emocionales. ¿Si tu estas bien económicamente, no haces que mucha gente lo esté también al gastar y ser más productivo?

El siervo malo se fija en lo malo, sus miedos, sus debilidades, sus ineficiencias, sus ineptitudes, sus celos, sus envidias, sus corajes, sus vergüenzas… y no deja trabajar su talento. ¿Te dejas controlar por lo malo de tal manera que estas robando tu fuente de riqueza?

El negligente esconde sus talentos. ¿Te has dejado robar por la vergüenza? ¿Estás negando tu talento y no lo usas para bendecir y ser bendecido? ¿Nadie sabe que Dios puso una pasión en ti por predicar? ¿Nadie sabe que Dios puso en ti una pasión por pintar? ¿Por cantar? ¿Por organizar? ¿Por dar a los pobres? ¿Estás negando que Dios te hizo un buen orador? ¿Estas negando tu talento al esconderlo de tal manera que vives como pobre cuando pudieras poner a trabajar tu talento en el reino donde se siega donde no se sembró?

Siervo malo es el que ignora los principios del reino y se deja intimidar por lo que no es de Dios y el siervo negligente es el que sabe y no hace lo que sabe hacer.

Los principios del reino son sencillos, son simples. No te debe interesar donde siembras y como siembras. Eso le corresponde al Señor del reino de los cielos. A ti te corresponde poner a trabajar tu don, tu talento, sin importar el miedo al qué dirán, si no enfocado en obedecer al Señor del reino de los cielos.

 

No te dejes robar por el miedo, la vergüenza o la negligencia. La manera de avanzar en el reino es trabajando tus talentos y no enfocándote en lo malo. Sabiendo que rendiremos cuentas de nuestros talentos al Dios dador de los talentos.

 

¡Bendiciones!

abdielsalas@live.com

Abdiel Salas

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