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La ley no puede comprar nuestra libertad

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"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo". Gálatas 4:4-7

 

       Me declaro un anti-legalista, si hay algo que me molesta es la insistencia de los religiosos carnales que defienden la ley como una manera de ser salvos. Pablo siempre escribió en contra de esta mentalidad legalista y no es por nada pero Dios lo dirigió a escribir con claridad sobre este problema que parece verdadero pero es una trampa de Satanás. En los últimos tiempos se hará más intenso el poder del legalismo en el mundo y es que todas las religiones están basadas en meritos. El mensaje basado en la ley es muy parecido a la verdad pero no lo es. Ese no puede ser el evangelio. Cuando miras a un producto pirata o imitación te darás cuenta que es muy parecido pero no es un producto legitimo. Si no lo analizas bien podrás confundirte, por eso requiere de un buen análisis. Así es el mensaje legalista está basado en la ley de Moisés pero es un mensaje obsoleto, defectuoso e incompleto.   

 

I.- La ley quiere hacer lo que la fe puede hacer

 

            La ley nunca podrá lograr lo que la fe puede lograr. La ley quiere hacer lo que no puede hacer pero que la fe si puede hacer. La ley nunca podrá comprar nuestra libertad. La ley nunca podrá hacernos libres. La ley nunca podrá hacernos hijos de Dios. La ley nunca nos podrá salvar, la ley nunca podrá darnos al Espíritu Santo. Pero eso no basta para un legalista. El legalista le da poder a la ley de tal manera que todos deben cumplir o "comprar" los beneficios de Dios. Por estas razones es muy importante que analices cada mensaje que escuchas en la radio, tv o en tu iglesia.

             No podemos basar nuestras creencias en la ley porque la ley es falible. Basar nuestra fe en la ley hará que caigas en cualquier momento y no puedas recibir la bendición de Dios, porque no te lo mereces al no cumplir con sus exigencias. La ley es para la carne, y la carne nunca podrá sujetarse a la ley de Dios.

 

  "Pues la naturaleza pecaminosa es enemiga de Dios siempre. Nunca obedeció las leyes de Dios y jamás lo hará". Romanos 8:7

 

         Si yo baso mi fe en la ley, la ley me manda al infierno fácilmente. Basados en la ley todos iremos al infierno. Pero basados en la fe en Cristo ya no importan mis pecados, lo que importa es mi fe en Dios. Basar mi fe en la ley significa no romper con el dominio del pecado. Basar mi fe en Jesucristo significa romper con el dominio del pecado. Con la ley yo temo al pecado y el pecado tiene el poder para mandarme al infierno muchas veces. En Cristo yo no temo al pecado, temo a Cristo pero confió en él para mi salvación, mi libertad y mi perdón. Veamos:

 

"La ley de Moisés no podía salvarnos, porque nuestra naturaleza pecaminosa es débil. Así que Dios hizo lo que la ley no podía hacer. Él envió a su propio Hijo en un cuerpo como el que nosotros los pecadores tenemos; y en ese cuerpo, mediante la entrega de su Hijo como sacrificio por nuestros pecados, Dios declaró el fin del dominio que el pecado tenía sobre nosotros". Romanos 8:3

 

!Qué declaración más hermosa!

"Dios declaró el fin del dominio que el pecado tenía sobre nosotros".

         ¿Para que quiero una ley que no puede salvarme? Dios a través de Jesucristo se ocupó de la ley, una ley falible porque no es eficaz para resolver el problema del pecado. Entonces Dios envió a Jesucristo para hacerse cargo de lo que nosotros nunca podremos lograr. Por eso nosotros no debemos regirnos por la ley, porque la ley nunca podrá darnos lo que Cristo nos puede dar. La ley hace mas esclavo al hombre, Jesús nunca hubiera dicho esto:

 

"Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres". Juan 8:34-36

 

Por un momento analicemos las palabras de Jesús. Jesús le habla a unos judíos diciéndoles que necesitan ser libres. Ellos tenían la ley pero no conocían a Jesús y tampoco entendían lo que Jesús decía. Pablo lo explica en  Gálatas 5:1

 "Por lo tanto, Cristo en verdad nos ha liberado. Ahora asegúrense de permanecer libres y no se esclavicen de nuevo a la ley". Gálatas 5:1

 

         Según Pablo la libertad consiste en no volver a la ley, porque la ley esclaviza. Por eso Jesús les dice a los judíos que están bajo la ley, que ellos son esclavos. Cuando estas bajo la ley te cuidas del pecado, porque todo lo que haces es pecado, y el pecado te separa de Dios. !Eres esclavo del pecado!. En la ley fallas todo el tiempo y te arrepientes todo el tiempo. Nunca saldrás de ese círculo vicioso de pecado y de maldad. !No te mereces la bendición por que la ley es maldición!.   

Cuando estamos bajo la ley es fácil pecar, porque todo es pecado. Y Jesús agrega:

"Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre".

Jesús está diciendo que cuando estoy bajo la ley soy un pecador, pero cuando dependo de Jesús entonces soy un hijo y creo que el ya se encargo de mis pecados y de mi problema pecaminoso.

"Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres".

 !Soy libre de pecado gracias a la preciosa sangre de Cristo!

 

"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Gálatas 4:4-5

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II.- Cristo compro nuestra libertad

 

            Todo mensaje legalista insiste que eres un pecador, es decir te predica las mil y un manera del porque eres un pecador y continuas siendo un pecador. Al final debes hacer un esfuerzo súper carnal para librarte del pecado. !Fin de la historia!. Nunca podrás librarte del pecado y nunca podrás alcanzar la libertad por medio de la ley. Entiendo que 400 años no fueron suficientes para que el pueblo de Dios se diera cuenta de que la ley no es eficaz contra el pecado. Por eso Dios interrumpió el silencio. Después de 400 años sucedió:

 

"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo". Gálatas 4:4-7

 

            Contrario al legalismo, tenemos la libertad que encontramos solo en Cristo. No hay sustituto, la ley produce esclavitud. !La ley es esclavitud en todo su esplendor!. ¿Recuerdas? 400 años en Egipto. Por si fuera poco Dios nos repite la lección. A través de Cristo yo no debo creerme un pecador, porque no estoy bajo la ley. Soy hijo aunque con fallas y defectos pero que Cristo ya pago en la cruz. Un esclavo tiene mentalidad de pecador, pero un hijo tiene mentalidad de libre, de hijo. El mensaje de Jesús tiene poder porque el pecado ha perdido su dominio sobre un hijo. Ahora que somos hijos tenemos la bendición. Veamos.

          Todo hijo de Dios ya no es pecador porque no está bajo la ley. Es decir que por medio de la fe en Cristo mis pecados ya fueron pagados. Al ser pagados todos mis pecados, se transfiere el poder a Cristo que es el redentor. Ahora estoy bajo el dominio de Cristo. Ahora Cristo puede hacer lo que a él le plazca. El pecado ya no puede enviar a los hijos de Dios al infierno. Redimir quiere decir, recuperar por medio de pagar un precio algo de lo que ya era dueño y se perdió . Jesús pago un alto precio por algo del que él ya era dueño, porque pago el precio de recuperar nuestra libertad. Éramos de él, el pecado nos separó, pero él nos recuperó por un alto precio. !Ahora soy libre de pecado! !Ahora somos libres y salvos por su obra redentora, Gloria a Dios! !Alabado sea su precioso nombre!.

 

"Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres". Juan 8:34-36

 

Jesús sabia esto, y lo dijo:

 

"Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres".  Juan 8:35-36 

 

           Ningún hijo de Dios es esclavo porque no permanecería con él. Ya no dependemos de la ley porque la ley produce esclavos y produce pecadores. Soy hijo porque ya no dependo de la ley y al ser hijo seré hijo para siempre.

 

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres".  Juan 8:36 

 

         Cuando Cristo nos libera de la ley, ya no dependemos de la ley, ahora dependemos del sacrificio de Cristo. Su obra redentora y libertadora y ahora dependemos de una relación Padre- hijo(a). Ahora el poder que tenia la ley sobre nosotros de castigarnos, de culparnos, de esclavizarnos fue transferido a Cristo.

 

          Eres libre por lo que Cristo hizo, el te libero. Ya no dependes de la ley. !Ya no dependemos de la ley!. En un ambiente religioso, legalista y emocional es muy difícil entender esta verdad. Muchos legalistas usan este pasaje:

 

"Si me amáis, guardad mis mandamientos". Juan 14:15  

 

          No hay un fundamento textual para afirmar que Jesús se está refiriendo a la ley, la palabra en griego para mandamientos es "entole" que significa instrucciones, ordenes, comandos o mandamientos. Si nos vamos al contexto de este pasaje, Jesús está dando instrucciones que están lejos de ser la ley. Si no que los mandatos que está dando son en referencia a la relacion Padre e hijo. En otras palabra estas son sus instrucciones:

  • Creer en él  (No tiene nada que ver con la ley, la ley no se basa en la fe).
  • Pedir en su nombre (La ley no se basa en una relación tan personal de Padre a hijo).
     

Es decir las palabras de Jesús están enfocadas en la fe, no en la ley, porque la ley es meritoria.

En nuestra nueva relación Padre-hijo es que Dios actúa, veamos la ultima parte del pasaje de  Gálatas 4:4-7

"Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo".

 

La ley nunca podrá colocarnos en una relación de Padre a hijo, la ley nunca podrá darnos el Espíritu Santo. !Jesus si!:

 

 "Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré". Juan 16:7   

 

Ahora por medio del Espíritu Santo podemos decir:  !!Abba, Padre!    

Y en mi nueva relación de hijo, soy heredero de sus promesas y de la bendición. La ley nunca podrá lograr esa bendición y esa herencia.

 

!Entra en el gozo de tu Señor!

!Recibe ese regalo de paz y de amor que Dios te da hoy, el ser su hijo!. !Da gracias a Dios por su amor y su infinita gracia!. !Que Dios te ayude a caminar en esta verdad siempre!. !Recibe la abundancia de la gracia y el don de la justicia por medio de Jesucristo!

!Cristo es digno de toda la honra y el honor!

 

Recibe sus bendiciones y escribeme con tu comentario.

 

Escrito por Abdiel Salas.

Abdielsalas@live.com

www.abdielsalas.obolog.com

Bendiciones!

 

 

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