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La falta de fe anula las promesas:

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“Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa”. Romanos 4:14

 

La falta de fe anula las promesas de la biblia. Según la biblia nuestra fe juega un rol muy importante en la vida cristiana. Todos conocemos el texto “Sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6). Pero se nos hace tan difícil entender como recibimos las promesas de Dios. Todos queremos bendición, todos queremos ser bendecidos, pero es nuestra actitud la que muchas veces anula la bendición. 

 

Aun con muchos años que yo llevo de leer la biblia, hay muchos pasajes que no entiendo completamente, lo único que ha pasado en mi es que ahora creo muchos pasajes que antes no creía. Muchas actitudes estaban dentro de mí de manera inconsciente. Es decir sin darme cuenta yo me sentía merecedor de las bendiciones de Dios y algunas veces me sentía in-merecedor. !Las dos maneras de pensar estan equivocadas!  

 

“Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia”. Romanos 5:17

 

Cuando recibes a Cristo en tu corazón debes saber que recibes también sus bendiciones, pero tu mente todavía no ha sido conquistada y no sabes cómo reclamar esas bendiciones. Algo parecido sucedió con el pueblo de Israel cuando tuvo que conquistar la tierra de Canaán. Era la tierra prometida, ya era de ellos, pero debía ser conquistada para disfrutar de la bendición de esa tierra prometida. El primer lugar que ellos tuvieron que conquistar y derribar murallas fue Jericó, precisamente estaba en el corazón de la tierra prometida. Jericó fue clave por la manera en que se conquistó, el lugar donde estaba localizada y el cambio de mentalidad que tuvieron que tener los Israelitas.

 

Todos leímos alguna vez como se llevó a cabo la conquista y nos sorprendemos, pero cuando Dios les dijo la manera de conquistar Jericó, ellos tuvieron que cambiar su manera de pensar. Fue radical su cambio de mentalidad, ya que al dar pasos de fe también vieron muchos milagros suceder. Cuarenta años antes increíblemente Dios se molesto tanto por la incredulidad de Israel que los hizo esperar cuarenta años de los cuales solo Josué y Caleb sobrevivieron a esa generación.

 

“Cuarenta años estuve disgustado con la nación, Y dije: Pueblo es que divaga de corazón, Y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi furor que no entrarían en mi reposo”. Salmo 95:10-11

 

Increíblemente después de esta sentencia, el pueblo de Israel volvió a hacer lo contrario a la palabra de Dios. Dios les dijo que ya no pelearan que fueran a cierta dirección y ellos esta vez intentaron entrar a la tierra prometida por su propia cuenta y fueron derrotados. Dios se había revelado a ellos como el Dios que hace misericordia y ellos no apelaron a la misericordia de Dios sino que se encapricharon en hacer lo que a su parecer estaba correcto. Cuando desobedeces a Dios estas llendo en tu propia direccion.   

 

“Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa”. Romanos 4:14

 

Entonces, ¿Cómo podemos hoy en día ir en contra de la palabra y anular las promesas? ¿Cómo podemos los cristianos anular las promesas por falta de fe?. Conocí a un pastor que predicaba mucho sobre no hacer sentir mal a las persona para que no pensaran que era su falta de fe la que les impedía ver sus milagros. En otras palabras él se apegaba más a lo que veía en las personas que lo que dice la palabra. Esto hace que las personas crean de manera equivocada.

 

El hombre por naturaleza es dado a pensar que las bendiciones se ganan con esfuerzos. La mayoría lo hacemos de manera inconsciente, sentimos que merecemos muchas bendiciones. En otras ocasiones tal vez pensamos que no merecemos las bendiciones. Eso no es otra cosa que falta de fe y por lo tanto anulamos las promesas de Dios.

 

El salmista recibió revelación de Dios y pudo escribir:

 

“JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón,
Para que seas reverenciado”. Salmo 130:3-4

 

Cuando aceptamos la gracia de Dios que fue pagada en la cruz por Jesus, no tenemos porque ver los pecados que hay en nosotros. Si Dios no los ve ¿cómo voy a verlos yo que he recibido la gracia de Dios?

Esta fue una revelación que el Espíritu de Dios le dio al salmista, era el Espíritu Santo de Dios diciéndole: “cuando estas bajo mi gracia yo no veo el pecado en ti, veo el perdón que yo te di”.

 

  Ahora bajo el nuevo pacto completamente revelado podemos entender que Cristo pago el precio por medio de su muerte y derramando su sangre. Por esa muerte tengo entrada a esa gracia y esa justicia gratuita.

 

“Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa”. Romanos 4:14

 

Estando en Cristo Jesus no hay nada que pueda comprar sus bendiciones, es la fe la que hace que la gracia de Dios se mueva a nuestro favor.

 

“Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa”. Romanos 4:14

 

Si la falta de fe anula la promesa de bendición, entonces la fe activa la promesa de bendición. Es mi fe en el sacrificio de Cristo que me hace heredero de las promesas de bendición.

 

 “Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros  (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen”. Romanos 4:16-17

 

La vida es un reto de fe, la fe es necesaria apara recibir las promesas, el decidirse a creerle a Dios es mucho más fácil que cualquier tipo de esfuerzo. El esfuerzo propio daría crédito a nuestros esfuerzos lo cual produciría orgullo. El orgullo anularía la fe ya que no está basado en la fe por la obra de Cristo, si no que esta basada en el esfuerzo propio.

 

 

 

   “Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia”. Romanos 5:17

 

 

Pablo nos remonta a entender como entro el pecado y al mismo tiempo la separación de Dios y el hombre. Gracias a la obra de Jesucristo podemos recibir no la escases de bendiciones, si no la abundancia de la gracia de Dios.

 

Mucha  gente que no recibe un milagro se ve mas a el mismo o a ella misma que a Jesucristo. Mucha  gente que no recibe un milagro es porque automáticamente piensa: “es que debo orar mas”, “debo ofrendar mas”, “debe portarme bien”, “debo hacer mas meritos”... piensa mas en si mismo que la bendicion que Cristo gano, ”... piensa mas en si mismo que en el regalo que Cristo gano ya por el en la cruz. Pero Dios dice: “es por mi gracia que recibes todas las bendiciones”.  

 

 Ten la fe de Abraham para creerle a Dios y veras como tu fe activa el flujo de bendiciones. Ya no te veas a ti mismo, mira atentamente a Jesus. Cree que tus bendiciones ya fueron ganadas por Jesucristo en la cruz, reclama toda bendicion por la gracia (regalo inmerecido) y el sacrificio de Cristo en la cruz, dale gracias a Dios. Bendice y adora a Jesucristo porque el quiere bendecirte en abundancia, esa es su promesa.

 

Dios siga derramando de su amor en cada uno de sus hijos.

 

Bendiciones

Abdiel Salas

abdielsalas@live.com

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