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Las Bendiciones de la Montaña:

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¿Cuántos saben que hay bendiciones? ¿Cuántos saben que Dios les quiere bendecir? Ahora bien, si hay bendiciones, hay maldiciones, si no todo seria bendición. ¿No lo crees? ¿Cuántos saben que las maldiciones se pueden convertir en bendiciones?  ¿Cuántos saben que las bendiciones se pueden convertir en maldiciones? ¿Cuántos saben como alejar o como atraer bendición o maldición?

Las bendiciones no son necesariamente cosas buenas desde tu punto de vista, en una ocasión un joven se rompió una pierna y todo el pueblo lo lamento y le decían al padre, que lastima que tu hijo este en esa condición, no puede correr ni jugar con nuestros hijos, no puede ni siquiera trabajar. Al siguiente día llegaron los soldados para reclutar a todos los jóvenes mayores de 17 años para ir a la guerra, se llevaron a todos menos a este muchacho que tenia la pierna rota. Después todos vinieron con él padre de este muchacho y le dijeron “que bendición que tu hijo se quebró la pierna y por eso no se lo llevaron a la guerra”….. ¿Entonces fue Bendición o Maldición?

Todos nosotros tenemos la vista corta y no podemos vislumbrar un suceso completo, por eso juzgamos cosas temporales y con una visión muy pequeña de las cosas hacemos juicios. Jesus comenzó su ministerio hablando del Reino de Dios, ¿alguna vez te habías preguntado que evangelio predicaba Jesus? El evangelio de Jesus era el Evangelio del Reino, al comenzar su ministerio el predicó de ese Reino hablando con las Bendiciones conocidas como las bienaventuranzas.

Algunos queremos ser usados por Dios, queremos ser bendecidos, queremos cambiar de una vida vacía y con muchas tragedias. La gran mayoría queremos tener una vida mejor cada día ¿pero qué evangelio hemos creído y que evangelios vamos a predicar?. El único evangelio que predicamos es el que conocemos, por eso es importante conocer el evangelio del reino de Jesus.  

“Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.24 Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.25 Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán”. Mateo 4:23-25

¡Qué tremendo es el Evangelio del Reino que Jesus predico!, ¿no lo crees? Sanidades, milagros, liberaciones, instrucciones, enseñanza, dirección para vivir, una nueva manera de vivir, claridad de enseñanzas y pensamientos. etc. Si, por qué no nada más hizo los milagros, sino que mientras sanaba y liberaba también estaba enseñando VERDADES!.

Haciendo referencia a la historia del joven que no fue a la guerra, alguien seguramente le dijo al padre, ¡es que no crees en Dios!,! es que no oras lo suficiente!, ¡es que tú no tienes la verdadera religión!, ¡es que Dios no te bendice a ti como a mi… por eso le paso eso a tu hijo!. !!!Claro al poco tiempo se dieron cuenta de que tal vez era lo contrario. Sin duda Jesus quiere bendecirnos, quiere enseñarnos, quiere darnos dirección y claridad en nuestros pensamientos y decisiones. Aunque esas instrucciones no encajen en nuestra manera de pensar…

Yo no sé porque circunstancias estas pasando en estos momentos, que te ha sucedido en los últimos días, pero la siguiente enseñanza aplica para cada circunstancia de la vida, para cada situación, para TODO momento de la vida.

Jesus todavía hace milagros, Jesus todavía sana dolencias, Jesus todavía tiene compasión de nosotros, Jesus todavía sigue predicando el Reino de Dios. A través de circunstancias, a través de sus hijos, de sus siervos, de su palabra… a través de muchas situaciones. Quiera Dios traerte a memoria las cosas que tú te estabas preguntando y las cosas que no entendías, Jesus te traiga entendimiento y claridad en estos momentos, en el nombre JESUS!.

“Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo: Mateo 5:1-2

 

Jesus te está viendo ahora mismo y te está hablando, acércate como se acercaron sus discípulos, presta atención a sus indicaciones a sus misterios, a sus bendiciones, a su enseñanza. (No era cualquier discurso ERA UNA Enseñanza)  Nota que destacan los discípulos porque estos se acercaron a Él. ¿Cuál es tu actitud cuando Jesus habla? ¡!Jesus hablaba del evangelio del Reino!! Jesus quiere que te satures del evangelio del Reino, el evangelio de la bendición.

Más bien te quiero dejar con este mensaje, que medites profundamente en tu casa, en tu intimidad con el Señor el resto de las bendiciones, en tu oración y estudio personal (No hay tiempo y espacio suficiente para profundizar en todas estas enseñanzas, espero que tu continúes buscando y aprendiendo).

 “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” Mat 5:3

Bendecidos son los pobres en espíritu, no los pobres que no tienen dinero, todo eso es relativo, Bendecido es el que dice y reconoce que necesita del Espíritu de Dios. Todo lo contrario a un espíritu altivo y orgulloso ante Dios. No cualquier pobre en espíritu, si no el que reconoce que hay un reino en los cielos, y cree en las palabras de Jesus cuando dijo:

“No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino”. Lucas 12:32

El reino de Dios es de dar, a El le ha placido darnos el reino, cuando nosotros nos hacemos pobres en espíritu no lo entendemos completamente, pero aceptamos que es VERDAD lo que EL dice y nos promete. Tú eres bendecido cuando te haces pobre, y aceptas las cosas de parte de El, aunque no lo entiendas, pero reconoces que El es más sabio, más grande… El es dadivoso, no necesitas hacer las cosas que tú crees, sino lo que El te pide, El te pide que te hagas pobre en espíritu.

Imagínate el joven que se quebró la pierna, lamentándose todo el día, sufriendo todo el día por su tragedia… al día siguiente cambio su oración y se dio cuenta que perdió el tiempo lamentándose… ahora le daba gracias a Dios… ¡ahora reconoció que Dios estaba detrás de estos sucesos! Se estaba haciendo pobre en espíritu… tal vez. Un pobre en espíritu va a Jesus con su lamento, va a El reconociendo que El es soberano y necesita de El, no entiende su tragedia pero acepta su situación.

No me mal entiendas, no te estoy diciendo que seas un conformista o que no te lamentes con todo lo que te sucede, lo que te estoy diciendo es que un Pobre en espíritu está dispuesto a humillarse delante de Jesus y decirle: No lo entiendo y no sé porque estoy en esta situación, pero tu si sabes y eres capaz de sacarme de esta situación y reconozco que esto que me está sucediendo es parte de TU plan, de tu amor, de tu propósito para mi, de tu PLAN maravilloso para MI.

¿Cómo le voy a poder hablar y cómo voy a entender por ejemplo a una madre soltera?, si yo no se de eso, no he pasado por eso, ¿cómo le voy a hablar a un drogadicto si yo nunca he hecho eso?, ¿cómo le voy a hablar a alguien de la familia, si yo no tengo una familia?, ¿cómo le voy a hablar a alguien de cáncer si yo nunca he padecido… ? 

Un pobre en espíritu se humilla delante de Dios y no de lo que dicen los demás, un pobre en espíritu pone su vista fija en el futuro… porque tuyo es el REINO DE LOS CIELOS.

Es difícil ser pobre en espíritu porque no encajas en la sociedad y en el espíritu que impera en la sociedad. No encajas en la sociedad, muchos te van a confundir y te van a atacar y te van a mal entender, te van a confundir. Nadie va a saber que tú te estás haciendo pobre en espíritu delante de Jesus, y te van a decir es que eres un tonto, una tonta porque no haces esto y aquello!... Nadie sabe… solamente Dios sabe cuando tú te estás haciendo pobre en espíritu.

El hecho de esperar en El, es una prueba de hacerte pobre, a veces el esperar cuesta… y esperas y esperas… pero no te preocupes Jesus sabe que tú te estás haciendo pobre en espíritu.

“Es necesario que él crezca, pero que yo mengue”. Juan 3:30

¡En otras palabras es necesario que El sea el importante y yo El menos importante!

“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” Mat 5:3

¿Para qué te has de hacer pobre en espíritu? ¡Para que recibas el Reino de Dios!

“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”. Mat 5:4

Bendecidos son los que lloran, no por cualquier cosa, los que lloran para recibir consolación, No todos los que lloran, si no los que lloran por que no están experimentando la consolación del Reino de los cielos, la consolación del Espíritu Santo. ¿Has recibido tristeza en vez de consolación? ¿Has recibido desgracia en vez de bendición? Entonces eres candidato para recibir consolación del Reino de Dios, directamente de su Espíritu Santo, de su palabra.

“Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros”. Juan 14:15-18

  

“Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre”. Sal 23:3

En una ocasión escuche que alguien mencionó que las lágrimas purifican en alma y el espíritu, y dice la palabra también:

“Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios”. Eze 11:19-20

Señor dame un corazón de carne, dame un corazón sensible a la voz de tu espíritu, a tu voluntad, dame ese corazón de carne para serte obediente, para andar en tu ordenanzas, para guardar tus decretos. Señor purifica mi alma y mi espíritu con un corazón sensible a la necesidad, Padre enjuga nuestras lágrimas con tu poder y tu Espíritu.

En una ocasión le pregunte al Señor que quería decir nacer de agua y del Espíritu:

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”. Juan 3:5

La purificación de Dios viene con un arrepentimiento, viene con un reconocimiento, viene con una convicción, viene con una conmoción, viene con el deseo de ser limpiado y ser transformado. Esa transformación es una transformación del corazón. Cuando tu corazón está cambiando a un corazón de carne tus ojos están manifestando esa transformación. “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”.

En una ocasión le pregunte al Señor que quería decir nacer de agua y del Espíritu, y el Señor me mostro que las lagrimas de nuestro ojos son como una transformación un nacimiento de algo nuevo en ti.

 

“Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”. Mat 5:5

 Bendecido los que se dejan enseñar, bendecidos los que se dejan guiar.

“Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz”. Sal 37:11  

 Alguien que se deja enseñar está siendo manso, déjame decirte esto: “el hecho de aceptar todo lo que te dicen, no es ser enseñado”, el ser manso es meditar, investigar y pedir que Dios te guie en su camino. Dios ha preparado muchas cosas para nosotros, pero debemos dejarnos enseñar y dejarnos dirigir. ¿Cuántas veces Dios te ha querido enseñar y tú te has rehusado a ser enseñando?

“!!Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! !!Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!” Mat 23:37

¡Dejarte enseñar no es aceptar todo, es escudriñar todo y tomar lo bueno! Dejarte que Jesus te guie a través de su Espíritu Santo y de su palabra. Alguien que no quiere entender le puedes dar todos los pasajes habidos y por haber y nunca va aceptar. Esta cegado y esta endurecido.

Los discípulos le pedían a Jesus: “ensénanos a orar”; “muéstranos al Padre”; etc. constantemente pedían ser enseñadnos y ser guiados. En la cultura Judía es normal tener Maestros y seguidores (Alumnos, Talmidim). Así que lo más normal es buscarse un maestro y recibir enseñanzas de El. La mansedumbre es sinónimo de nobleza para ser enseñando. Dios le reprochaba al pueblo de Israel en el desierto y les decía pueblo de dura cerviz. No dejaban que Dios los guiara y enseñara.    

¿La recompensa de ser manso y dejarse enseñar? Es recibir la tierra por heredad. Literal y figurado, recibir la tierra es el símbolo de la bendición, espiritual primeramente y material. Entrar a la tierra prometida donde fluye leche y miel, donde fluye el sustento y la felicidad.

¡Señor haznos mansos para recibir la tierra por heredad!

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.” Mat 5:6

Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. 2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño. Sal 32:1-2

No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades,  Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. 11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.  12 Cuanto está lejos el oriente del occidente,  Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. 13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.  Salmo 103:10-13

“En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra” Jer 23:6

“Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia”. Rom 4:3

Bendecido eres si has reconocido, que necesitas mas de Dios y de esa Justicia, que mereciendo pagar por nuestro pecado que es la separación de Dios, Jesus ha cubierto nuestro pecado, ahora soy merecedor de algo que no merezco, ahora puedo recibir lo que sin El no se puede. ¿Tienes hambre y sed de Dios? Cuando la justicia de Dios se manifiesta, recibimos lo que no merecemos, recibimos bendiciones por el pago de su sangre y de su muerte. Jesus es nuestra justicia. Cuando nos saciamos de esa Justicia nos saciamos de Jesus y de su palabra y podemos compartir de esa Justicia.

Padre yo te alabo y te bendigo por que ahora yo puedo recibir esa justica, Padre dame mas hambre y sed de esa Justicia. Dame de comer y de beber de esa justicia. Yo amo tu justicia, porque no nos has pagado mal por bien, no nos has pagado conforme a nuestro pecado.  Yo te alabo Padre por tu bondad y tu Justicia, por tu misericordia.

¡Padre sáciame de esa Justicia! AL tener hambre y sed de ti, te pido que me hagas conocer tu nombre y asi como Juda yo sea llamado un dia: “Jehova, Justicia mia” que yo sea llamado: “Yeshua, Justicia mia”, Jesus es mi justicia. ¡Que todos vean que tu eres mi justicia!

 

“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”. Mat 5:7

El reino de Dios es asi, das misericordia y recibes misericordia.

“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” Mat 5:8

Bienaventurados los que se dejan limpiar por Jesus, porque ellos verán a Dios.

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. Mat 5:9

Eres bendecido cuan traes paz a donde quiera que vas, serás reconocido como hijo de Dios.

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.” Mat 5:10

“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”. Mat 5:11-12

 

CONCLUSION:   

El reino de Dios es el reino para “recibir el reino de los cielos”, para recibir consolación, recibir la tierra por heredad, para ser saciados de Justicia, para alcanzar misericordia, para ver a Dios, para ser llamados hijos de Dios, para gozarnos  y alegrarnos porque nuestro galardón es grande en los cielos.

Eres bendecido cuando reconoces que necesitas Dios en estas areas, eres bendecido cuando buscas de Dios y su justicia, recibe su gracia, recibe su perdón, recibe su amor, recibe su santidad, recibe su riqueza espiritual.

¡Que Dios te bendiga y haga encontrar el reino de los cielos!

Padre bendice a todo aquel que ha comprendido algo nuevo, bendice a todo aquel que está recibiendo tu palabra con alegría y está comprometido a hacerla, multiplica el fruto al ciento por ciento, en el nombre de Jesus nuestro Mesías.

 

Cualquier comentario es bienvenido!

Abdielsalas@live.com

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Comentarios Las Bendiciones de la Montaña:

Gracias abdiel, muchas gracias.
Vivo en Bilbao-España aunque soy colombiano de nacimiento, hemos perdido a mi madre hace menos de un mes, pero este hecho a permitido que mi familia busquemos más a Dios y tu ha sido de gran bendición para mi y mi familia, leo continuamente tu blog y se los transfiero a mis amigos y familia para que reciban también la gracia, que yo recibo del señor por medio de ti, gracias por dejarte usar, no ha sido en vano.
Tu hermano y amigo
Carlos Gómez Ferrer.
CARLOS CARLOS 24/04/2013 a las 14:37

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